9 Diciembre 2023

    Habilidades para el siglo XXI (v. e.)

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    En el informe preliminar español sobre el “Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA, Programme for International Student Assessment) que evalúa a los jóvenes al finalizar la ESO, se establecen como habilidades para este siglo, las siguientes:

    • Pensamiento crítico.
    • Creatividad.
    • Investigación y estudio.
    • Autodirección, iniciativa y persistencia.
    • Uso de la información.
    • Pensamiento sistemático.
    • Comunicación.
    • Reflexión.

    Si las agrupamos desde una perspectiva psicológica, podríamos establecer tres bloques, que encajarían en los contextos personal, social, laboral y científico, y serían:

    • Habilidades cognitivas: pensamiento crítico/analítico (uso de la información, reflexión, evaluación), pensamiento divergente (creatividad) y pensamiento sistémico (visión de conjunto).
    • Habilidades intrapersonales: Aprendizaje (investigación y estudio) y desarrollo personal (autodirección, iniciativa y persistencia).
    • Habilidades sociales: Relaciones interpersonales (comunicación).

    Dicho de esta forma y dicho por expertos, es para tenerlo en cuenta. De alguna forma, lo que nos dicen es: que, estimando la evolución y el desarrollo tecnológico y cultural de la sociedad, afrontaran mejor los retos futuros que se planteen, aquellos/as que hayan puesto el foco y desarrollado las habilidades antes mencionadas. Y este mensaje no va dirigido sólo a los centros educativos, también apunta hacia los gobiernos y hacia los padres.

    Y a los padres queremos dirigirnos, porque su papel en la educación es básico y central, y en muchas ocasiones las cosas se les plantean sin limpiar la complejidad y sin iluminar sus actuaciones. Por ejemplo, ¿cómo se pueden desarrollar las habilidades cognitivas?, ¿cómo puedo ayudar a mejorar las habilidades cognitivas de mis hijos?, pues, actuando o procediendo como a continuación se muestra:

    • Allí donde se tome alguna decisión, del tipo que sea, habrá que cuestionarla: ¿es fruto de la precipitación?, ¿había otras opciones?, ¿es la mejor o la que más me interesa?, ¿he tenido en cuenta todos los factores?, ¿responde sólo a la urgencia o también a la importancia? Estas preguntas planteadas por los padres marcan un camino, orientan una forma de atender a las necesidades personales que conlleven decisiones mensurables.
    • Actuar siempre siguiendo el objetivo de aprender por encima del de aprobar. Leer para comprender. Supervisar las tareas escolares. Medir y programar la actividad escolar. Ayudar a detectar fuentes de información fiables. Ayudar a verificar la información. Forzar a que justifiquen porque una fuente es mejor que otra.
    • Trabajar la descripción y la justificación. Describir el problema para poder determinar que pensamiento deberé aplicar, porque cada problema requiere de un tipo de pensamiento (lógico, divergente, sistémico). Crear o generar novedad desde diferentes perspectivas, la de la utilidad, la de la estética, la de la simplicidad. Cuando se hable con nuestros hijos recompensaremos la extensión, la profundidad, la claridad, no debe bastarnos que se manejen con pocas palabras. Favorecer la expresión, evitemos las preguntas de respuesta dicotómica (Si/No).
    • Mejorar la comunicación: darle un enfoque lúdico al hecho de hablar (juegos), buscar espacios para la comunicación, reunirse y pedir opinión en cuestiones familiares (vacaciones, festejos, salidas, etc.). Concretamente, si las comidas son el punto de encuentro familiar, evitar la TV y cualquier otro dispositivo electrónico que individualice.

    Somos conscientes de que no se puede, ni debemos agotar el tema, el medio impone limitaciones a la extensión, por lo tanto, si hemos conseguido despertar el interés, se recomienda acudir al área de Psicología del club para abordar estos temas desde una perspectiva más particular y personalizada.

     

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